Después del fin de la Segunda Guerra Mundial, esta carta fue encontrada en un campo de concentración nazi, conteniendo el siguiente mensaje dirigido a los maestros:
"Pienso, luego estorbo" (unas palabras con sentido crítico)
"PIENSO, LUEGO ESTORBO"
"Realmente no sé qué me inquieta más, que vayan a quitar la asignatura de Filosofía en la nueva ley o que la respuesta de algunos de mis compañeros de segundo de bachillerato sea “menos mal”.
¿Menos mal? Puede que sea la única asignatura que tenga que ir más allá de la memorización. Puede que sea la única asignatura que nos ayude a comprender los “por qué” que tanto nos martirizan. Puede que sea la única asignatura que nos ayude a pensar por nosotros mismos y reflexionar más allá de lo convencional, de lo que nuestros padres y profesores nos han enseñado. Aunque viéndolo así, tiene sentido que la quieran quitar de nuestras clases, ¿no crees?
Filosofía no puede ser de ninguna manera una asignatura más, de la cual no quiero volver a oír hablar cuando termine selectividad, no. Filosofía tiene que ser esa asignatura que me ayude a comprender qué es lo que realmente pienso y defiendo.
Si quitan esta asignatura y si realmente nosotros lo permitimos, estamos acabando con una de las pocas vías que tendrán en un futuro nuestros hijos para poder pensar por sí mismos.— Diana Peinado Serrano.
Juan Jose Garcia Fernandez 1B
ResponderEliminarEste texto nos recuerda que la educación no puede limitarse a transmitir conocimientos o desarrollar habilidades técnicas. La historia demuestra que personas altamente capacitadas también pueden cometer actos terribles cuando faltan valores, empatía y conciencia moral. Formar profesionales es importante, pero formar seres humanos íntegros es esencial. La verdadera educación debe enseñarnos no solo a pensar mejor, sino también a actuar con humanidad.
Samuel Vela Parra 1ªB
ResponderEliminarEste texto nos recuerda que la educación no se debe convertir en una herramienta más del poder que manipulando crean jóvenes de acuerdo a ellos por la fuerza; y sin embargo, se sigue usando no para convertirnos en más humanos ni para pensar por nosotros mismos, sino que los profesores que sí quieren que pensemos por nosotros mismos están tan agobiados por cumplir las fechas que les da el Estado por aprender cosas que podrían no servirte en toda la vida, desaprovechando el tiempo en las cosas que no son tan importantes como lo son crear un pensamiento crítico y unas personas verdaderamente humanos, cosa que el poder no quiere que hagamos para que no lo cuestionemos.
María Díaz Hazaña 1B
ResponderEliminarSu mensaje central es una advertencia: el conocimiento académico, por sí solo, es éticamente neutro y puede ser utilizado tanto para el progreso como para la destrucción más atroz.
Al señalar que los responsables de las mayores atrocidades eran personas con alto nivel educativo, la carta cuestiona el propósito de la enseñanza. Nos recuerda que el intelecto, si está desprovisto de valores como la empatía, la compasión y la conciencia moral, puede convertirse en una herramienta peligrosa. El "ser humano" al que aspira esta petición es aquel cuya inteligencia está al servicio de la vida, la dignidad y el bienestar de los demás.
José Rodríguez París - 1ºB BACH
ResponderEliminarEsta foto es muy impactante. Nos recuerda lo mucho que la gente sufre en una guerra. Lo que la hace tan especial es que muestra un momento muy triste y personal. En esta imagen, vemos el dolor que una familia siente cuando pierde a alguien. No hay política, solo el sufrimiento de la gente común. La foto nos hace sentir la pérdida y el dolor de una manera muy directa.
Hugo Ortega Fernández 1ºBach
ResponderEliminarEste texto destaca que la educación no debe centrarse solo en transmitir conocimientos, sino también en formar valores humanos y éticos. Su mensaje principal es que el conocimiento sin empatía, responsabilidad y respeto por la vida puede convertirse en una herramienta peligrosa, por lo que la verdadera educación debe ayudar a construir personas más humanas.
Asier Medina González 1ºA
ResponderEliminarEste texto nos hace reflexionar sobre la función de la educación, ya que no se trata solo de aprender conocimientos o formar profesionales, sino de formar personas con valores. La carta muestra cómo gente muy preparada pudo cometer actos inhumanos, lo que demuestra que el conocimiento sin ética no sirve de nada si no va acompañado de empatía y conciencia moral. Por eso la educación debería enseñar también a pensar de forma crítica y a actuar con responsabilidad, porque no basta con saber mucho, sino que es igual de importante saber usar ese conocimiento para hacer el bien y comportarse como un ser humano en cualquier situación.
Oliver Villazón Calla 1ºC
ResponderEliminarPienso que la carta impresiona porque habla desde una experiencia que nadie debería vivir. Impacta cómo personas formadas, con estudios y profesiones honorables, participaron en actos inhumanos, haciendo pensar que el conocimiento sin valores ni ética puede convertirse en algo peligroso. El mensaje al maestro es directo que el autor da sobre educar no es solo enseñar contenidos, sino formar conciencia, porque, al final, ser humano vale más que cualquier grado o título.
Carmen Ruiz García. 1º Bach C.
ResponderEliminarLa brutalidad de las acciones que se describen en la carta son cuanto menos impactantes. Lo que el autor plantea es que la educación no debe ser sólo una formación de conocimiento objetivo, sino que también debe inculcar valores y enseñar a tener empatía y humanidad. Enseñar a ser una buena persona es más importante que cualquier formación sobre materias que se pueda dar.
María González Ruiz 1ºBachillerato B
ResponderEliminarPara mí, este texto transmite una idea muy importante: la educación no sirve de mucho si no va acompañada de valores humanos. Las personas que cometieron esas atrocidades durante la Segunda Guerra Mundial no eran ignorantes, sino que muchas tenían estudios y una buena formación. Eso demuestra que saber matemáticas, medicina o ingeniería no convierte automáticamente a alguien en una buena persona.
Estoy de acuerdo con el autor cuando dice que la educación debe ayudar a formar seres humanos y no solo profesionales. De poco sirve tener muchos conocimientos si luego se utilizan para hacer daño a otras personas o para mirar hacia otro lado ante la injusticia. Creo que en los colegios no solo deberían enseñarse asignaturas, sino también valores como el respeto, la empatía y la responsabilidad.
Además, este texto nos hace reflexionar sobre cómo nuestras acciones afectan a los demás. A veces pensamos que solo importa lo académico, pero la realidad es que una sociedad necesita personas preparadas, sí, pero sobre todo personas capaces de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Por eso pienso que la finalidad más importante de la educación es ayudarnos a ser mejores personas y no únicamente a tener más conocimientos.
Javier Pérez Palos 1º Bach A
ResponderEliminarEsta carta nos muestra las atrocidades de la guerra, cómo alguien que normalmente es una persona normal y éticamente correcta puede ser corrompida y cometer acciones inhumanas en favor de una guerra y unos ideales que no tienen que ser los suyos propios.
La guerra cambia a las personas, por lo que médicos que supuestamente curan a las personas pasan a matarlas, las personas honestas pasan a mentir...
Lo que busca el autor de la carta no es más que una educación que no solo sea profesional, sino que también sea ética y respete los valores humanos. De poco sirve una persona bien preparada para un trabajo si esta es deshonesta y utiliza esos conocimientos en favor del mal y el caos. Se necesitan personas éticas, no únicamente profesionales.
Ángel Alonso Martos 1ºBach A
ResponderEliminarEsta carta me parece que rompe con la idea de que una persona con estudios es automáticamente una buena persona.
Quienes participaron en las peores atrocidades eran médicos, ingenieros o enfermeras de gran formación académica. Lo que demuestra que el conocimiento, por sí solo, no garantiza la humanidad.
La educación además de enseñarte matemáticas o idiomas debe servir para formar personas responsables, críticas, que respeten la dignidad humana y sepan distinguir entre el bien y el mal. No olvidemos que es mas importante ser humanos antes que profesionales. Así el conocimiento puede utilizarse para mejorar el mundo y no para destruirlo.
Elena Otero Rivera 1ºA
ResponderEliminarEste texto muestra que el conocimiento por sí solo no garantiza que una persona actúe de forma ética. En los campos de concentración participaron personas con estudios y formación, lo que lleva al autor a cuestionar una educación centrada únicamente en los conocimientos técnicos. La reflexión nos recuerda que la educación debe formar personas críticas, responsables y capaces de respetar la dignidad humana. De poco sirve aprender a leer, escribir o realizar cálculos si estos conocimientos no se utilizan para el bien común.
Además, es importante saber para qué utilizamos los conocimientos que adquirimos ya que, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello, pueden emplearse para fines perjudiciales y causar mucho daño si caen en manos equivocadas. Por eso, considero fundamental una educación que, desde pequeños, nos enseñe valores como el respeto, la tolerancia, la diversidad cultural y el rechazo al odio. Por ello, la verdadera educación debe contribuir a que las personas sean más humanas y conscientes de las consecuencias de sus actos.
Alicia Sánchez 1ºC
ResponderEliminarEn mi opinión, este texto transmite una reflexión muy profunda sobre el verdadero propósito de la educación. No basta con formar personas competentes o exitosas profesionalmente, también es fundamental educar en valores, empatía y respeto por la vida humana. El mensaje recuerda que el conocimiento, cuando no va acompañado de ética, puede ser utilizado para causar un enorme daño. Por eso, más que enseñar solo habilidades, la educación debería ayudar a formar personas conscientes y responsables de sus actos.
Antonio Espila Gómez 1ºA
ResponderEliminarCon esta carta se demuestra la brutalidad de la mente humana. Como el hombre puede disociar tanto de la realidad y de la humanidad. Todo lo que ocurre en las guerras, está manipulado y sacado de contexto, se adoctrina a los soldados para que no piensen como humanos, sino como animales.
Desde que somos niños, la violencia desgraciadamente forma parte de nuestras vidas, parece imposible un mundo sin guerras. Aunque también pienso que lamentablemente a día de hoy la guerra sea uno de los únicos métodos de lucha contra injusticias de países. Ya sean a nivel social o gubernamental. Debemos entre todos buscar un método de desarrollo de conducta positiva y dialogada que nos lleve a la paz y a la solución de problemas sociales. Siempre desde el sentido común y los derechos humanos (siempre y cuando las partes cumplan con los requisitos de ser humanos, lo que conlleva respetar y querer colaborar seriamente).
Educar a los niños desde la autoridad pienso que es un método de control a nivel constitucional, pero es importante. A pesar de eso esa autoridad se lleva luego a la vida personal y los frutos a veces pueden ser catatróficos (guerras, violencia...)
Por lo tanto, la petición que hace el soldado a su profesor es de crucial importancia en la cadena social. Los profesores son los mayores responsables (junto a los padres) de que las personas lleguen a ser totalmente humanas.
Carmen Bonachera Martín 1B
ResponderEliminarEste texto me parece muy impactante porque nos recuerda que tener estudios no siempre significa ser una buena persona. El autor cuenta que muchas de las personas que participaron en los horrores de los campos de concentración eran médicos, ingenieros o enfermeras con una gran formación. Por eso creo que la educación no debería centrarse solo en enseñar materias, sino también en transmitir valores como el respeto, la empatía y la solidaridad. En mi opinión, de poco sirve saber mucho si no sabemos tratar bien a los demás. El mensaje que más me llama la atención es que lo importante no es solo formar profesionales, sino también personas capaces de actuar con humanidad y hacer el bien.
EliminarCarla Mata Soler
ResponderEliminarEste testimonio plantea una de las reflexiones filosóficas más importantes sobre la educación, advirtiendo que el conocimiento técnico sin una base moral puede convertirse en una herramienta destructiva, como demostró el horror nazi ejecutado por profesionales cualificados. Desde el punto de vista ético, el texto critica la enseñanza puramente académica e instrumental, y defiende una formación humanista centrada en la empatía y la responsabilidad. En definitiva, nos recuerda que el objetivo prioritario de las escuelas no debe ser producir especialistas con éxito técnico, sino cultivar la humanidad de los estudiantes, ya que la ciencia y las letras solo tienen valor real si nos hacen mejores personas.
Hugo Espina Fernández 1bach C
ResponderEliminarEste fragmento es un testimonio de uno de superviviente de un campo de concentración nazi, en el cual se exige que la educación deberían de instruir tanto intelectuamente como éticamente, ya que lo que se vivió durante ese periodo deshumanizante, fueron atrocidades que se hacían contra un sector especifico de la población ,que por el hecho de proceder o tener ciertas creencias o rasgos físicos eran asesinados o utilizados en experimentos, vistos como peones para ganar la guerra, y todo ello realizado por personas cualificadas, es por ello que condena el hecho de que sean personas con un cierto grado de conocimiento las que lleven a cabo esas atrocidades, e exigiendo que ademas de transmitir conocimientos se deben de transmitir valores, para que así nada de esto vuelva a suceder.
Elizabeth Benavides 1ºC
ResponderEliminarEsta carta refleja que la verdadera educación no puede medirse únicamente por el éxito técnico o académico; su propósito fundamental debe ser cultivar la empatía, la ética y la humanidad. Todo maestro debe ver por el bienestar de la sociedad y esto se consigue partiendo desde una buena enseñanza a sus alumnos, ya que gracias a esto podrán ser capaces de convertirlos en personas buenas que usan su inteligencia no para cometer esas atrocidades, sino para que reconozcan y prioricen las necesidades de los demás.
Marina Borrego Jiménez 1B
ResponderEliminarEste texto me parece muy impactante porque nos recuerda que tener conocimientos o una buena formación no garantiza actuar de forma ética. Las personas que participaron en los crímenes nazis no eran ignorantes, sino profesionales preparados. Por eso, la educación no debería centrarse solo en enseñar contenidos, sino también valores como el respeto, la empatía y el pensamiento crítico. De poco sirve saber mucho si no aprendemos a ser mejores seres humanos.
Paula Núñez Padial 1°C
ResponderEliminarEste texto me hace reflexionar que la educación no solo debe servir para transmitir conocimientos, sino también valores humanos. Las personas que cometieron actos crueles en la historia no eran ignorantes, ya que muchas tenían estudios, profesiones y una gran preparación. Pero les faltó empatía, respeto por la vida y conciencia moral.
Por eso el autor insiste en que aprender a leer, escribir o resolver problemas no es suficiente si no aprendemos también a ser buenas personas. Este texto me recuerda que el verdadero objetivo de la educación debería ser formar seres humanos capaces de pensar por sí mismos y respetar a los demás.
Shi Wei lai 1A
ResponderEliminarEsta desgarradora carta ofrece una profunda lección sobre el verdadero propósito de la educación.
Su mensaje central es que el conocimiento académico, la ciencia y el desarrollo técnico carecen de valor —e incluso pueden volverse sumamente peligrosos— si se desvinculan de la ética, la empatía y los valores morales. Más allá de transmitir datos o formar profesionales calificados, el rol fundamental de los educadores debe ser formar seres humanos conscientes y compasivos, garantizando que el progreso intelectual sirva siempre para proteger la vida y la dignidad, y nunca para destruirlas.
Asier De Abrisqueta Betancourt 1ºBach "B"
ResponderEliminarEste texto resulta impactante ya que nos hace reflexionar que tener conocimientos o una buena educación no asegura comportarse de manera buena manera. Aquellos que estuvieron involucrados en los delitos nazis no eran personas sin conocimiento, sino profesionales calificados. Por lo tanto, la educación no debería enfocarse solo en dar conocimiento, sino también en formar valores como el respeto, la empatía y la capacidad de análisis. No tiene sentido tener mucho conocimiento si no logramos evolucionar como mejores personas.