El "goce inmediato" no da lugar a lo bello, puesto que la belleza de una cosa se manifiesta "mucho después", a la luz de otra, por la significatividad de una reminiscencia. Lo bello responde a la duración, a una síntesis contemplativa. Lo bello no es el resplandor o la atracción fugaz, sino una persistencia, una fosforescencia de las cosas. La temporalidad de lo bello es muy distinta de la del "desfile cinematográfico de las cosas". La época de las prisas, su sucesión "cinematográfica" de presentes puntuales, no tiene ningún acceso a lo bello o lo verdadero. Solo cuando uno se detiene a contemplar, desde el recogimiento estético, las cosas revelan su belleza, su esencia aromática. Se compone de sedimentos temporales que fosforecen.
El aroma del tiempo,
ensayo sobre el arte de demorarse,
Byung Chul Han.
#filosofía #byungchulhan #filosoraptormdq #elbastiondelfilosofo #filósofos #filosofiaenespañol #filosofíapolíti
Hugo Ortega Fernández 1ºBach C
ResponderEliminarEl texto plantea que lo bello no se da en la inmediatez ni en el consumo rápido de las cosas, sino que necesita tiempo para aparecer. Critica esa forma de vivir acelerada en la que todo se sucede como imágenes pasajeras, sin dejar espacio para la contemplación ni para una experiencia profunda.
Desde esta perspectiva, la belleza solo se revela cuando hay pausa y recogimiento, cuando lo vivido puede asentarse en la memoria. Es en esa duración donde las cosas adquieren sentido, como si el tiempo fuera el que “cura” o profundiza la mirada. Así, lo bello no es un impacto inmediato, sino una construcción lenta que surge del recuerdo y la reflexión.
Gabriel De Abrisqueta 1B
ResponderEliminarEste fragmento de Byung-Chul Han plantea una crítica profunda a la cultura de la inmediatez. Según el autor, la belleza no surge del placer instantáneo ni de la satisfacción rápida, sino de la capacidad de demorarse, recordar y contemplar. Lo bello adquiere sentido con el tiempo, cuando una experiencia deja una huella que permanece y se resignifica en la memoria. Por eso habla de una “fosforescencia” de las cosas: algo que sigue iluminando nuestra conciencia mucho después de haber ocurrido.
Han contrapone esta experiencia a la lógica acelerada de la sociedad contemporánea, donde los acontecimientos se suceden como imágenes de una película, sin permitir la reflexión ni la profundidad. En un mundo dominado por la velocidad, el consumo y la búsqueda constante de novedades, las personas corren el riesgo de perder el acceso tanto a la belleza como a la verdad, ya que ambas requieren atención, silencio y permanencia.
Desde una perspectiva filosófica, el texto invita a reconsiderar nuestra relación con el tiempo. La contemplación no aparece como una pérdida de tiempo, sino como una condición necesaria para comprender el significado de las cosas. Así, la belleza deja de ser una simple impresión estética y se convierte en una experiencia que madura, sedimenta y revela dimensiones más profundas de la realidad y de nosotros mismos.
Oliver Villazón Calla 1ºC
ResponderEliminarPienso que aquí se habla de algo que solemos olvidar mucho. Lo bello no aparece cuando vamos con prisa. Me gusta porque te recuerda que las cosas importantes necesitan tiempo, calma y mirada. Hoy todo pasa tan rápido que casi no dejamos que nada nos toque de verdad. Lo que dice el autor realmente encaja mucho con nuestra forma de vivir, ya que queremos sentir, pero no nos detenemos para conseguirlo. Al final, la belleza solo se ve cuando nos paramos y detenemos para observarla, y no la vemos de reojo.
Maria Gonzalez Ruiz 1bachi B
ResponderEliminarPara mí, este texto tiene bastante razón porque hoy en día vivimos con mucha prisa y queremos todo al instante. Estamos acostumbrados a pasar rápidamente de una cosa a otra, ya sea en redes sociales, vídeos o incluso en nuestra vida diaria. Sin embargo, el autor dice que la verdadera belleza no se encuentra en esos momentos rápidos, sino cuando nos detenemos a observar y reflexionar sobre las cosas.
Yo creo que muchas veces no valoramos algo en el momento en que ocurre, sino tiempo después, cuando lo recordamos y entendemos la importancia que tuvo para nosotros. Por ejemplo, una conversación, un viaje o incluso una etapa de nuestra vida pueden parecernos normales en su momento, pero con el tiempo adquieren un significado especial.
Además, estoy de acuerdo en que las prisas nos hacen perder detalles importantes. Cuando hacemos todo rápido, solo vemos la superficie de las cosas. En cambio, cuando nos tomamos un tiempo para contemplarlas y pensar sobre ellas, descubrimos aspectos que antes no apreciábamos. Por eso pienso que la belleza no está solo en lo que vemos, sino también en la relación que construimos con ello a lo largo del tiempo.
Carla Mata Soler 1BACH C
ResponderEliminarEn este fragmento, Byung-Chul Han nos invita a reflexionar sobre cómo la prisa de la sociedad actual destruye nuestra capacidad de percibir la belleza.
El autor defiende que lo bello no es un estímulo rápido ni un consumo inmediato, sino el resultado de una síntesis contemplativa que requiere tiempo, calma y memoria para manifestarse. Mientras que el ritmo acelerado del mundo moderno nos satura con imágenes fugaces, la verdadera esencia y el "aroma" de las cosas solo se revelan cuando nos detenemos a contemplarlas con calma. El texto nos demuestra que sin el arte de demorarse y sin el recogimiento estético, es imposible alcanzar tanto la belleza como la verdad.