Dijo una vez Byung-Chul Han: “La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad… donde el ‘puedes con todo’ termina siendo un ‘no puedo más’.”
Y en esa idea hay algo que muchos sienten pero no saben explicar.
orque vivimos rodeados de mensajes que empujan a más: ser mejor, rendir más, no parar, no fallar. Todo parece posible… hasta que deja de serlo.
Y entonces aparece la culpa. No por lo que falta fuera, sino por no estar a la altura de lo que se espera dentro. Porque cuando todo depende de ti, también todo el peso cae sobre ti.
El problema no es solo no poder… es sentir que deberías poder siempre.
Quizá no estamos fallando… quizá estamos agotados de intentar ser todo al mismo tiempo.
¿Tú qué crees: la presión de poder con todo nos motiva… o es lo que termina rompiéndonos?

Guadalupe Ropero 1C
ResponderEliminarYo creo que esa presión puede motivarnos hasta cierto punto, porque a veces nos impulsa a mejorar y a cumplir nuestras metas. Pero cuando todo el tiempo sentimos que debemos ser perfectos, rendir más y nunca equivocarnos, termina siendo algo agotador. Muchas personas se exigen demasiado por miedo a fallar o decepcionar a otros, y eso poco a poco afecta la salud mental. Por eso pienso que está bien querer superarse, pero también es importante descansar, aceptar los límites y entender que nadie puede con todo siempre.
Tianying Zheng Zhao 1ºBach B
ResponderEliminarMe parece una invitación filosófica excelente y muy necesaria. Nos confronta con el hecho de que aprender a vivir también implica aprender a aceptar nuestra vulnerabilidad. La enfermedad no debería verse solo como una desgracia, sino como un recordatorio implacable de que el tiempo es nuestro recurso más valioso y limitado, impulsándonos a aprovechar el "reino de los sanos" con mayor consciencia y gratitud.
Marcos Montes Camacho 1º Bach C
ResponderEliminarCreo que el positivismo actual no siempre es bueno. Yo invitaría más al trabajo realizado y como te desarrollas y desenvuelves a lo largo de tu vida por conseguir tus sueños o metas. Esto no siempre se cumple aunque nos esforzamos, por eso hay que saber ser realistas. Lo lógico es buscar un punto entre estas dos posturas en el cual te motives y esfuerces lo máximo pero sabiendo que puedes fallar y volver a levantarte.